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miércoles, 20 de octubre de 2010

Cine/Foro: 1984 - Michael Anderson

Este viernes 22 de Octubre desde las 5:30 pm, en la Biblioteka "Abre los Ojos" (ver mapa), debido a que la anterior semana no pudo ser proyectada, la pelicula: "1984" de Michael Anderson primera version filmada de esta obra de Erick Arthur Blair, mas conococido por su seudonimo de George Orwell. 

En 1984,  la principal de sus obras, se narran las penurias de una sociedad futura donde se ha afirmado el control total del estado sobre el individuo, y la historia particular de un hombre, que a pesar de trabajar para la gran maquinaria del gran hermano y sabe de sus falacias y trucos, intenta escapar de este control.

Audio: Ingles (subtitulada)


Titulo: 1984 Director: Michael Anderson  
País: Reino Unido Año: 1956 Duración: 90 min.
Guión: Ralph Gilbert Bettison, William Templeton (Novela: George Orwell)
Música: Malcolm Arnold Fotografía: C.M. Pennington-Richards (B&W)
Reparto: Edmond O'Brien, Jan Sterling, Michael Redgrave, Donald Pleasence, David Kossoff, Carol Wolveridge, Patrick Allen, Mervyn Johns, Ewen Solon, Michael Ripper
Productora: Holiday Film Productions
Género: Ciencia ficción

1984 (1956 Michael Anderson)

Más allá de intentar valorar 1984 (1956, Michael Anderson) en función de la mayor o menor fidelidad con la célebre novela de George Orwell –que, como es habitual, no estoy facultado en formular-, quizá convendría integrar esta curiosa, irregular, por momentos morosa, en otros terriblemente pesimista película, como muestra de esa incipiente tendencia en la S/F británica, que en aquellos años y hasta una principios de la siguiente, ofrecería una serie de atractivas aportaciones al género. Y es que, pese a contar en su gestación como un producto de financiación norteamericana, es inequívoco resaltar el aire british de esta película, que en el momento de su estreno se saldó con un estrepitoso fracaso, y que desde entonces ha seguido manteniendo su anonimato. Es por ello que pese a sus intermitentes virtudes y sus notorios desequilibrios, resulta francamente positiva su recuperación en formato DVD, por más que la edición carezca de la calidad exigible, e incluso su transcripción visual esté expresada de forma tan elemental.


Una vista aérea de Londres en 1984, tras la conclusión de una hipotética guerra atómica, nos permite adentrarnos acompañado de algunos breves rótulos, en el marco del desarrollo argumental del film. La capital inglesa es el epicentro de Oceanía, una de las tres grandes regiones en las que se ha dividido el planeta tierra, configurando así su dinámica. En dicho contexto, definido por una sociedad férreamente dominada por el entorno dictatorial emanado en la figura del big brother, compartiremos la odisea de Winston Smith (Edmond O’Brian), trabajador del “Ministerio de la Verdad” en el que ejerce como rectificador de noticias, o reescritor de la historia. Pero junto a esta función que demuestra una aparente adhesión a las consignas del alienante régimen de gobierno que soporta, en realidad nuestro protagonista está dispuesto a ejercer su presión en contra del mismo, inicialmente ejerciendo su pensamiento, infringiendo normas tan aparentemente elementales como es la de llevar un diario, e intentando con su intuición acercarse a la resistencia que, confía, se encuentra integrada en la vida diaria que sobrelleva. De forma paralela trabará contacto con Julia (Jan Sterling), con la que iniciará una relación que les llevará a exteriorizar lazos románticos entre ellos, de nuevo desafiando un entorno dominante y opresivo exteriorizado por permanentes pantallas, vigilancias extremas, y consignas reiteradas en todo lugar y condición, centradas en el dominio del ciudadano y la captura constante de sus más elementales nociones de libertad. Una libertad que intentarán lograr la nueva pareja, para lo cual Smith intuirá que uno de sus superiores –O’Connor (Michael Redgrave)-, es un solapado representante de la resistencia. Será una percepción errónea, y que les costará a ambos ser apresados por las fuerzas dominantes, siendo sometidos a torturas psicológicas. El relato nos mostrará la sufrida por nuestro protagonista, quien pese a sus resistencias quedará finalmente dominado y transformado en un auténtico guiñapo sin personalidad.


Antes lo señalaba y me reafirmo en ello. Lo mejor de 1984 –versión Anderson-, estriba en la cotidianeidad y el alcance fatalista del relato. Dentro de la mejor corriente británica –que podría entroncarse desde THE THIRD MAN (El tercer hombre, 1947. Carol Reed), hasta tantos y tantos exponentes válidos-, el film logra trasladar al espectador una extraña sensación de desasosiego cotidiano por medio de unas imágenes grises, dominadas por seres en apariencia carentes de sentimientos y emociones. Todo ello perfectamente controlado a través de constantes pantallas y referencias emanadas de la consigna gubernamental, exteriorizando el mundo orwelliano a partir de los absolutismos observados en la II Guerra Mundial –desde los totalitarismos fascistas y nazis, hasta el marcado por el comunismo estalinista-. En este sentido, creo que el alcance de su adaptación fílmica logra una mayor eficacia cuando se escora al mero matiz descriptivo, matizado por grises exteriores e interiores urbanos –en donde se entremezclan ecos tardíos del cine noir con componentes cercanos al melodrama bélico-, que cuando se acerca a la plasmación visual de su vertiente más escorada a la ciencia-ficción cinematográfica. En este aspecto, lamento tener que señalarlo, creo que en algunos instantes el aspecto visual y de producción y la propia configuración de su resultado, por momentos acerca la película a cualquier muestra de serie Z del género –en algún momento, me da la impresión de encontrarnos con secuencias que parecen dirigidas por el mismísimo Ed Wood-. Es en ese contraste, acentuado por una intermitente morosidad narrativa, en donde se encuentran los límites –en sentido positivo y negativo-, de una película que observa además una notable limitación de cara a la aceptación del espectador; este ha de conocer de cerca el referente literario en que se basa, para alcanzar una comprensión de su desarrollo. Es a mi juicio una circunstancia –que podría haberse resuelto fácilmente con algunos rótulos explicativos- que es más que probable favoreciera su menguada aceptación en el momento de su estreno.


Esta circunstancia, la evidente pobreza que muestra su diseño de producción y una notable morosidad, son indudablemente elementos que pesan bastante a la hora de apreciar el resultado del film. Sin embargo, ello nos compensa con la intensidad de algunas de sus secuencias finales, en donde la dureza y el carácter opresivo revisten caracteres casi asfixiantes. Con ello me refiero a los momentos en los que Smith es confinado a la celda 101, observando este con horror la existencia de esas ratas que tanto le aterrorizan y, sobre todo, la fuerza que alcanzan sus instantes finales, en donde lo que pudo ser una hermosa relación entre la pareja protagonista, queda finalmente expresado en dos seres rotos, destrozados psicológicamente, traicionados entre sí, y totalmente alienados dentro de un contexto de dominación y tiranía que, por encima de todo, busca destruir al individuo. Conclusión contundente y efectiva, dentro de un relato indudablemente limitado en sus logros, intermitente en la definición y fluidez de sus secuencias, definido además en una notable pobreza de medios. Sin embargo, dentro de estos límites alcanza en ocasiones una extraña fuerza cinematográfica, en su mirada, y en un alcance descriptivo que, por momentos, logra sobreponer su forzada condición de adaptación al cine de un relato de prestigio, para alcanzar una rara intensidad como específico producto fílmico. Michael Anderson nunca fue, todos los sabemos, un director dotado de personalidad, pero ello no impide consignarlo como uno de tantos y ocasionalmente eficaces artesanos del cine británico. En esta ocasión, como en otras definidas en títulos como SHAKE HANDS WITH THE DEVIL (Luces de rebeldía, 1959) o THE NAKED EDGE (Sombras de sospecha, 1961), dejó buena prueba de sus facultades y límites.

viernes, 20 de agosto de 2010

Cine/Foro: Akira - Viernes 27

Este viernes 27 de Agosto desde las 4:30 pm, en la Biblioteka "Abre los Ojos" (ver mapa) , la pelicula AKIRA de Katsumi Otomo, anime japones basado (en parte) del manga del mismo nombre. Pueden seleccionar como desean verlo (con subtitulos o doblaje español)
Los esperamos


 Director: Katsuhiro Otomo País: Japón / EE.UU.  
Año: 1988 Duración: 124 minutos
Guión: Katsuhiro Otomo, Izo Hashimoto y J. Michael Haller 
Producción: Ryohei Susuki y Shunko Kato 
Productor ejecutivo: Sawako Noma 
Música: Shoji Yamashiro Fotografía: Katsuji Misawa 
Jefe de animación: Takashi Nakamura 
Directores de animación: Yoshio Takeuchi e Hirokai Sato 
Director artístico: Toshihari Mizutami Montaje: Takeshi Seyama 
Diseño de producción: Kuzuo Ebisawa, Yuji Ikehata y Koji Ono 

El Japón distópico
sacado de Antaku


DISTOPIA: Utopía negativa donde la realidad transcurre en términos opuestos a los de una sociedad ideal, es decir, en una sociedad opresiva, totalitaria o indeseable. (De WIKIPEDIA, la enciclopedia libre) 
 
Cuando leí en mi infancia (parece ahora ya mucho tiempo de ello) el libro de "1984" del inglés George Orwell, me pareció leer el futuro de muchas sociedades humanas, esto es, regidas por un gobierno totalitario que no admitía ningún tipo de oposición, queja o intransigencia. Controlados por el régimen, los medios de comunicación son censurados y sólo cumplen la "noble" labor de entretener, proporcionando todo el material que el Estado les da. Subsidiado por los líderes de la nación, el Ejército se ha convertido en una terrorífica arma de represión y control. Die perfekte Gesellschaft.

La distopía, en la actualidad, no es algo muy alejado de nosotros. Hace unos días un japonés, junto con otros ciudadanos, fueron asesinados por tropas de Birmania en una manifestación en contra del gobierno (aquí la noticia). Las muestras de este cálido cariño gubernamental son varias: la matanza de Tlatelolco de México [1968], la represión en Sudamérica [1975], la masacre de la plaza de Tiananmen en China [1989], etc. Japón no ha sido la excepción.

Después del genocidio en Hiroshima y Nagasaki, Japón quedó devastado y su economía hecha talco, pero su espíritu no se minimizó (o hubiera implicado su desaparición como nación). Cierto: los japoneses tuvieron que comenzar desde cero para lograr reestablecer su orden y justicia social (como le conocemos en México). Los disturbios, marchas y protestas culpando al gobierno por la situación caótica del país aumentaron y lo obligaron a reestructurarse. Una situación de caos hizo temblar al Mikado, centro de gobierno imperial del Japón de la posguerra, y cuando por fin la sociedad civil realizó cambios estructurales para renovarse, Japón comenzó un exponencial ascenso. De ello, 62 años han pasado ya, y en ellos Japón se ha convertido en la segunda potencial mundial, líder en tecnología de punta y adelantos robóticos y mecánicos. Sin embargo, a los creadores de anime y manga, conscientes de este pasado distópico y orwelliano que vivieron mientras su país salía del abismo creado por la guerra, han hecho obras magnas de un Japón diferente: un Japón devastado, de posguerra, de lucha y conflicto, de renovación y esperanza. Hablemos de una de esas obras.
ANIMACION TOTALITARIA

AKIRA (アキラ), de Katsuhiro Otomo, es el mejor ejemplo de distopía en anime y manga. A lo largo de los años, el monumental manga de 2000 páginas dibujado totalmente a mano se ha convertido en una pieza fundamental del arte japonés de dibujo, y la película es sencillamente soberbia y muy bien realizada.
 
Situémonos en Japón después de la Tercera Guerra Mundial (sucedida en 1988). Nos encontramos en un Neo-Tokio del año 2019 totalmente caótico, donde la corrupción y el totalitarismo del Concejo Japonés han devastado la vida diaria de los habitantes. En este mundo de violencia, Kaneda (un motociclista) lidera un grupo de pandilleros. Tetsuo, su compañero de toda la vida, lo envidia y quiere ser el líder. Todo cambia cuando se encuentra con un extraño personaje el cual acelera su evolución y Tetsuo desarrolla poderes sobrenaturales. ¿Y quién está detrás de la investigación de ellos? El Gobierno.

Como el Big Brother de Orwell, el aparato gubernamental está atento de cualquier situación… y ejerce su totalitarismo sin la menor discreción. Las escenas de la represión gubernamental representadas son memorables (macanas, gases lacrimógenos, interrogatorios, ejército, detención, muerte) contra todos los grupos subversivos. La tensión generada por los intereses del Gobierno le hacen recrudecer sus ataques contra la oposición… y los errores los llevan a una cadena de favores de la cual la búsqueda de Akira, la energía perfecta, será lo único que posean en común Gobierno y sociedad: la última esperanza.

Hay que decir que su final no es muy positivista. Si lo analizamos a fondo, encontraremos que pocas de las manga (y menos anime) tienen finales felices. Sólo son finales adecuados. Y Akira no es la excepción, pero sí deja abierta la oportunidad de cambio, de renovación... Un mensaje de esperanza, tal cual le sucedió a Japón. La representación de situaciones de esta índole (posguerra, destrucción, caos, etc) es para los japoneses una expresión profunda y muestra de lo que les tocó vivir a ellos en carne viva, ya que muchas de las condiciones vividas después de los años de la Segunda Guerra Mundial fueron piezas clave en el desarrollo de anime y manga.

AKIRA, muy recomendable para un público analítico que encontrará muchos paralelismos con la actualidad. No hay que ir lejos para ya encontrarlos en nuestra vida diaria. “Big Brother” nos vigila, y no precisamente el programa malísimo de la Endemol.

domingo, 8 de agosto de 2010

Cine/Foro: Brazil - Viernes 20

Este viernes 20 de Agosto desde las 5:30 pm, en la Biblioteka "Abre los Ojos" (ver mapa) , la pelicula BRAZIL de Terry Gilliam, una pelicula de culto. Pueden seleccionar como desean verlo (con subtitulos o doblaje español)
Los esperamos

Director: Terry Gilliam País: Reino Unido  
Año: 1985 Duración:131 min.
Guión: Terry Gilliam, Tom Stoppard, Charles McKeown
Música: Michael Kamen Fotogrofía: Roger Pratt
Reparto: Jonathan Pryce,  Robert De Niro,  Michael Palin,  Kim Greist,  Katherine Helmond,  Ian Holm,  Bob Hoskins,  Ian Richardson,  Peter Vaughan,  Jim Broadbent,  Barbara Hicks,  Charles McKeown,  Derrick O'Connor,  Kathryn Pogson
Productora: Universal Pictures; Productor: Arnon Milchan
Género: Ciencia ficción, Fantástico, Cyberpunk.

Brazil es una película completamente inclasificable. En parte comedia- una comedia completamente negra- y en parte drama, pero también ciencia ficción y cine negro. Llena de referencias cinematográficas a películas de culto como El Tercer Hombre o El acorazado Potemkin, Brazil posiblemente es una de las comedias más extrañas que han existido. Con una estética completamente barroca, multitud de escenas realmente surrealistas, esta película es un cruce entre un siniestro cuento de hadas y una oscura distopía tragicómica. Ciertamente, puede resultar odiosa para parte del público (para gran parte) y apasionante para la otra, pero lo que es innegable es que como esta no hay otra película, es innovadora y atrevida en su planteamiento, cínica y mordaz. El antiguo integrante de los Monty Python demuestra como sus animaciones de "stream-of-consciousness" que ya vimos en "Monty Python's Flying Circus" pueden servir- estructuralmente- como base para esta película que se mueve como un péndulo entre el sueño y la pesadilla. (Return I will to old Brazil)
 

ARTICULO:
La mirada ausente (Foucault y Lacan en "Brazil" de Terry Gilliam)
*Fernanda Ramondo

El poder invisible
Una descripción de la estructura de poder planteada en Brazil de T. Gilliam,de acuerdo con M. Foucault.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Cine/Foro: Fahrenheit 451 - Viernes 06

Este viernes 06 de Agosto desde las 5 30 pm, en la Biblioteka "Abre los Ojos" (ver mapa) , la pelicula Fahrenheit 451 de François Truffaut. Que fue escogida por la gente que voto en la encuesta anterior.
Los esperamos
Director: François Truffaut País: Reino Unido
Año:1966 Duración: 98 min.
Guión: François Truffaut & Jean-Louis Richard (Novela: Ray Bradbury) 
Música: Bernard Herrmann Fotografía: Nicolas Roeg
Reparto: Julie Christie, Oskar Werner, Cyril Cusack, Anton Diffring, Jeremy Spenser, Alex Scott
Productora: Universal Pictures, Enterprise-Vineyard Production
Género: Ciencia ficción

Fahrenheit 451 es la temperatura de ignición del papel. Truffaut adaptó la célebre novela fantástica homónima de Ray Bradbury en la que se planteaba un fascinante y tristísimo futuro en el que los bomberos eran sustituidos en su misión de apagar fuegos para encenderlos y quemar los libros. Es un planteamiento en el que hay una nueva Inquisición moderna que destruye los libros y, sin embargo, apoya el advenedizo mundo audiovisual: a veces, casi siempre, tan pobre, tan estúpido, tan soez, tan inculto.

Pudiera parecer una película atípica y ajena a Truffaut pero no es así, puesto que, al fin y al cabo, lo que plantea y de lo que trata la película es del mundo de la Cultura, de la que el cineasta francés estaba notablemente preocupado. Tanto el libro de Bradbury como la película de Truffaut no afirman que vaya a existir o que siquiera sea minimamente posible un mundo sin libros, a través del cual habría una presunta igualdad entre los humanos, porque nadie sería superior a nadie y obnubilados por el mundo audiovisual lo que efectivamente se produciría sería una igualdad en la estupidez - camino de ello vamos, sin ser tan a rajatabla -, lo que se plantea y que, quizás aterciopeladamente sí está ocurriendo, es el hecho de que el mundo de los libros y de la lectura quede reducido, absorbido o minimizado pro el nuevo universo audiovisual.

No es una película memorable ni siquiera un clásico, pero sólo por la condición de su maravilloso argumento y por el cineasta que la dirigió es una obra muy interesante.(Truffaut, la Cultura y lo Fantastico)